miércoles, 23 de enero de 2013

Moreno Valle y Tony, ¿los superhéroes?



“Quien con monstruos luche cuide de
no convertirse a su vez en monstruo”
Nietzsche

Por Alejandro C. Manjarrez
Si la tozudez se premiara, Tony Gali Fayad ya tendría asegurada la presidencia municipal de Puebla capital.
Y si las estrategias goebbelianas estuvieran vigentes, el susodicho y el gobernador Rafael Moreno Valle (su indiscutible promotor e inventor) ya hubiesen recibido el premio a la mejor campaña preelectoral del mundo. Bueno, para no exagerar, cuando menos superior a la de Campbell, la sopa instantánea.
Y vaya que sí.
El tal Gali aparece hasta en la sopa; es decir, en cualquier esquina, calle, puesto de periódicos o revista rosa oficial o extraoficial, así como en publicaciones católicas, políticas, del corazón y subsidiadas.
Lo extraordinario de tamaña hombrada es que los dos padrino y ahijado salen juntitos en los espectaculares que solapa la revista Líder. Superman y Iron Man surcando el cielo azul en pos de la inmortalidad política (la conjunción copulativa “y” obedece a la pronunciación inglesa que impide la cacofonía). Ambos los constructores del futuro. Uno el mejor mandatario. Y el otro el más sobresaliente de los servidores públicos de esta aldea que de seguir como vamos llegará a ser global.
Pero como siempre hay un negrito en el arroz, los héroes mencionados enfrentan a otro súper hombre cuya genética lo ha convertido en un recordman nacional. Se llama Enrique Peña Nieto, el ciudadano cuya estructura celular está formada por los 200 genes que estimulan el alto rendimiento político. Y además es el priista que recuperó el poder para su partido, mismo que obvio tratará de conservar a partir de no perder las próximas elecciones, las de este año. La razón: necesita legitimarse como presidente de los mexicanos.
Visto con esta simpleza que bien puede servir de argumento a cualesquiera de los comic que forman la contra cultura que le ha dado en la madre a nuestra cultura, Moreno Valle dejaría que Gali se caiga de la nube si éste resulta el tonto útil para que aquél permanezca en las alturas.
Lo curioso de la trama en comento está en que nuestro Superman, sabe que es necesario ofrecer algún sacrificio que ponga contento al representante de la teocracia política nacional. ¿Gali? Podría ser si el PAN acepta la honrosa recomendación de su principal militante en el estado. ¿Fernando Manzanilla? ¡No! El cuñado seguirá siendo el eje del proyecto político futurista preparado a conciencia desde hace tiempo, para ser preciso allá en los días de la “íntima intimidad” del mandato melquiadista. ¿Jorge Aguilar Chedraui? ¡Tampoco! Antes de cualquier cambio, renuncia o enroque, este destacado secretario del Gabinete morenovallista, deberá limpiar la casa que recibió cochina, además de zafarse de la inercia que en un descuido contable o administrativo, podría succionarlo embarrándolo de boñiga.
Los tres Enriques, la competencia
En esta gran aventura camotera, también trabajan y actúan otros personajes, los llamémosles institucionales. Diría Tom Morris (Los superhéroes y la filosofía), ahí están prestos y activos los Enriques: Agüera Ibáñez y Doger Guerrero, émulos los dos de Aristóteles, dado que ambos son pensadores terrenales apegados al manejo de la ciencia combinada con el pragmatismo.
¿Cuál personalidad encajaría con Agüera y con Doger? ¿Spiderman, Nightcrawler (Rondador Nocturno), Batman? O para alejarnos de la “modernidad cultural” situémonos en la mitología griega: ¿Hércules, Ícaro, Ulises?
Usted lector decida porque cualquiera de los mencionados podría contender por el PRI, el partido que actuará para revalorarse y, como ya lo dije, legitimar al otro Enrique, el que se apellida Peña Nieto.
Éste es pues, desde lo visual, el estridente escenario poblano que hoy aparece dominado por varios superhéroes, hombres dispuestos a protagonizar la gran batalla iniciada precisamente con las carteleras callejeras que menciono arriba. Las mismas que anuncian lo que será un encuentro donde una vez que la ley permita lo que hoy está prohibido aparecerán los espectaculares que dejarán chiquitos a los de Superman and Iron Man y, en un descuido, metidos en los expedientes del Tribunal Federal Electoral.
¡Viva el mole de guajolote, chingao!

Twitter: @replicaalex