lunes, 29 de septiembre de 2014

Rafael Moreno Valle y el crimen de Samuel Malpica



Por Manola Álvarez Sepúlveda

Entre los “pendientes” del Ejecutivo estatal, se encuentra el esclarecimiento del asesinato del ex rector de la BUAP, Samuel Malpica Uribe.

Dado que parece que Rafael Moreno Valle no lo sabe, debo señalar que el responsable de la actuación del poder Ejecutivo es el titular del mismo. Y que los errores o delitos cometidos por sus colaboradores lo son también de él, ya que actúan bajo sus órdenes y subordinación. Tan es así que puede nombrarlos y destituirlos cuando lo considere conveniente, sin a ningún otro poder. Como reza el refrán popular: no tiene la culpa el indio sino el que lo hace su compadre.

Es obvio que me refiero a su argumento sobre la Recomendación de la Comisión de los Derechos Humanos referente al caso Chalchihuapan, declaración en la que, emulando a su  compañero de partido Vicente Fox, dijo: “Y yo por qué”, a mi no me mencionan sólo al Procurador y al Secretario de Seguridad Pública,

El Procurador señalado en la Recomendación como responsable de las violaciones graves a los derechos humanos de los manifestantes en contra del despojo de su Registro Civil, Victor Carrancá Bourget, tampoco ha encontrado a los responsables del asesinato de Samuel Malpica. ¿O será que no los ha buscado?

Rememoro:

El 2 de julio de 2013, aproximadamente a las 10.30 de la noche, Malpica fue asaltado cerca de su domicilio. Ahí lo mataron de un balazo. Para defenderse, el ex rector llevaba una pistola de diábolos. Iba en bata y chanclas.

En la madrugada siguiente, la Secretaria General de Gobierno emitió un boletín en el que señalaba como una de las líneas de investigación las denuncias que había hecho en contra del candidato a la presidencia Municipal por el PRI y el Verde Ecologista, Enrique Agüera.

Inmediatamente surgió la sospecha. ¿Desde cuándo tal celeridad para encontrar una hipótesis contundente, sobre todo si ésta beneficiaba al candidato del gobernador Antonio Gali?

Después supimos que Samuel había hecho una denuncia por irregularidades administrativas de la BUAP y amenazas formuladas en su contra por  la ex abogada general de la BUAP y  su ex pareja. Pero lo relevante del caso fue que Marcelo García Almaguer, encargado de la comunicación del entonces candidato Antonio Gali Fayad y cercanísimo a Rafael Moreno Valle, días antes del homicidio se había reunido con Malpica. Ese día el morenovallista “fue enterado” de la carta denuncia que publicaría Samuel y la posibilidad de declararse en huelga de hambre para manifestar su enojo en contra de Enrique Agüera.  

Extrañamente, a los pocos días lo asesinan y las autoridades gubernamentales adelantan y promueven en los medios la versión de que los autores del crimen podrían haber sido la gente del candidato priista a la presidencia Municipal. Esto después de que les falló su estrategia de acusarlo de corrupción: Agüera respondió presentando la resolución de la Procuraduría General de la República en donde se le exoneraba. Por el contrario, Gali se echó la cuerda al cuello al declarar su riqueza que por la rapidez de su incremento caía (cae) en lo “inexplicable”.

En fin, salta a la vista que Victor Carrancá no ha cumplido con la responsabilidad de procurar justicia y que Rafael Moreno Valle parece ajeno, omiso, a esa obligación. Esta digamos que coincidencia despierta el sospechosismo..

Samuel Malpica era, como lo sabe el lector, un líder mesiánico, honrado, ingenuo, confiado y resistente a los golpes de la vida que por cierto nunca lograron cambiarlo. Lo conocí cuando el gobernador Mariano Piña Olaya (el papá de Juan Pablo) lo amenazó para que aceptara un recule en la conducción ideológica de la BUAP. No lo hizo y por ello fue metido en prisión después de la patraña judicial que le inventaron.

Fue cuando Samuel se dirigió a mi esposo Alejandro C. Manjarrez, para solicitarle que lo ayudara a demostrar su inocencia. Y él me pidió que como abogada y recientemente diputada priista me encargara de su defensa.

Por ello pude constatar cómo funciona el poder desde el lado opuesto y de qué manera se usan todos los recursos económicos y jurídicos para tratar de acabar con alguien que se opone a seguir los designios del gobernador del Estado.

Se probó que no tenían sustento las acusaciones de malversación de fondos que le colgaron a Malpica. Y después de varios amparos ganados y de muchas triquiñuelas jurídicas realizadas por órdenes de Piña Olaya, quien por ventura me retiró el saludo, fue dejado en libertad y además compensado con el pago de salarios caídos y la reinstalación en su puesto universitario.

Cuando se declaró en huelga de hambre en la prisión, le hicimos ver que eso era la que deseaban sus enemigos. Lo convencimos de que lo mejor era luchar con inteligencia contra las infamias en su contra. Por ello escribió artículos sobre la situación universitaria, mismos que fueron publicados en El Universal, a la sazón dirigido por Rodolfo Ruiz. Por ello resulta increíble la versión sobre que nuevamente se pondría en huelga de hambre.

Tanto los universitarios como los líderes sociales de Puebla que están siendo perseguidos y encarcelados por el gobierno de Rafael Moreno Valle, deben presionar para que se resuelva el crimen contra Samuel Malpica; insistir en que el gobierno debe deslindarse de la responsabilidad que conforme pasa el tiempo aumenta. Sólo así Moreno Valle podría sugerir que en Puebla funciona el estado de derecho.

alvarezenriqueta@hotmail.com


martes, 23 de septiembre de 2014

Está cabrón, señor gobernador


Por Alejandro C. Manjarrez
¿Cómo resolver el problema de Rafa?
Es la pregunta que se repite en el ámbito del gobierno poblano; el reto para los “genios“ que le rodean y cobran por elogiar y glorificar la figura, inteligencia y talento financiero de su jefe, el Gobernador.
La escuchó uno de los “garganta profunda“ que así como dota de información a este columnista (me amarro el dedo por aquello de las coincidencias), también se la filtra a otros periodistas, los que están prestos a escuchar para escribir sobre los “chismes“ del búnker de Los Fuertes.
Esa mi “oreja“ de postín tuvo a bien pasarme algunas de las minucias sobre el follón y la incertidumbre que se vive en Casa Puebla donde, por cierto, las ventanas tienen cristales blindados contra celularazos internos y mentadas de madre externas. Confieso sin rubor que la confidencia del tipo logró inquietarme. Simplemente no pude resistir la tentación de poner mi granito de arena en algunas digamos que soluciones. Así que me di a la tarea de preguntar por aquí y por allá las opiniones de politólogos y desde luego la de doña Chona, una de las comadres que trabajan en los puestos del mercado La Acocota (no tomé en cuenta al brujo de Cholula porque está muy enojado por las acciones del góber). Después de ponderar el resultado, me puse a meditar profundamente valiéndome de la soledad nocturna donde el canto de la noche sosiega el alma.
El resultado de este diálogo con mi daimon, más el sesudo sondeo que hice, mismo que rivaliza con los estudios de Consulta Mitofsky o BGC Ulises Beltrán, fue en el sentido de que el tema en cuestión resulta tan complicado que encaja perfecto con la frase que hoy le endilgo al manejador de la imagen de Hitler, Joseph Goebbels, basándome en la eufonía teutona: ¡Esta cabrón!
Y vaya que lo está. Mire usted algunas de las causas:
Lo primero que Rafael tendría que hacer, sería ponerse en los zapatos de Melquiades Morales Flores. O sea acercarse al pueblo, apapacharlo, ofrecerse como padrino de todo y de todos, perdonar a sus adversarios (incluidas Ana Teresa Aranda y Roxana Luna), humedecer sus ojos con la emoción que produce compartir experiencias con los pobres a quienes debería pedir su perdón (la madre de José Luis Tehuatle Tamayo, en primer lugar). Bueno, en una de esas hasta animarse a mirar a las mujeres campesinas como si debajo de las enaguas hubiera un cuerpazo similar al de Michelle Lewin. ¡Está cabrón!
El segundo reto consiste en acercarse a los periodistas críticos para tratar de convencerlos de que él no fue el inventor del infierno y el paraíso que anduvo vendiendo su cofrade Marcelo García Almaguer. ¡Está cabrón!
La tercera acción: platicar con los empresarios locales, los académicos de las universidades de Puebla, los dirigentes y líderes sociales, los grupos organizados de campesinos, obreros, profesionistas y, además, establecer una sinergia con los sindicatos de la industria poblana. ¡Está cabrón!
El cuarto punto: tendría que acercarse a los liderazgos partidistas y a las distintas corrientes políticas decidido a convencerlos de que nunca más –diría Edgar Alan Poe– meterá su sacrosanta cuchara en los procesos internos, ni enviará a quintacolumnistas para que hagan de las dirigencias una olla de grillos, ni ocupará los buenos o malos oficios de personajes como Eukid Castañón, por ejemplo. ¡Está cabrón!
El quinto propósito: dar libertad de acción a los munícipes que él inventó, construyó y promovió con el ánimo que inspira a los titiriteros. La muestra: Tony Gali. A pesar del riesgo que implica quitarles el guión que escribió Luis Maldonado Venegas, lo mismo tendría que hacer con los diputados y diputadas (casi tod@s) que llegaron al cargo gracias al poder, manejo electoral y dinero del gobierno que él encabeza. ¡Está cabrón!
Sexto y último: le urge reinventarse para que se quite los sambenitos y las definiciones que hace unas horas le endosó la dirigencia nacional del PRI, calificativos que lo desdoran. Helos aquí: soberbio, intolerante, con corazón de concreto hidráulico, insensible y manipulador de los derechos humanos. ¿Cómo? Pues adoptando algunos de las actitudes (las buenas) de Mario Marín Torres ¡Está cabrón!
En fin, debería conceder a los poblanos la expresión facial y la cautivadora sonrisa y la simpatía y bonhomía política que ofrece, así como los propósitos de servir… Todas estas manifestaciones o actitudes que él, comedidamente, ha obsequiado a Enrique Peña Nieto. Está cabrón, ¿o no?
@replicaalex

acmanjarrez@hotmail.com

Rafael Moreno Valle y Raúl Plascencia, se burlan de los poblanos



Por Manola Álvarez Sepúlveda

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos determinó en el caso Chalchihuapan que los principales responsables de la muerte del niño José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo y los abusos sufridos por los pobladores son el secretario de Seguridad Pública del estado, Facundo Rosas Rojas y el procurador Victor Carrancá Bourget.

En virtud de que se constató que la muerte del menor fue a causa de un proyectil lanzado por la policía poblana, dentro del expediente CNDH 1/2014/4555/Q/VG la Comisión envió la recomendación número 2VG/2014  al gobernador de Puebla.

La primera recomendación fue:

Que instruya a quien corresponda para que se inicien los procedimientos de responsabilidad respectivos en contra del titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Puebla, así como el personal de dicha institución que participó en los acontecimientos del 9 de julio de 2014 en el municipio de Ocoyucan, Puebla con motivo de las violaciones graves a los derechos humanos observadas en esta recomendación.

La recomendación no es para que se investigue a Facundo Rosas, sino para que se le aplique la ley de responsabilidades por las violaciones graves a los derechos humanos y el asesinato de un menor y no solo no se le ha dado de baja e iniciado una averiguación previa en su contra, sino que burlándose de los poblanos la contraloría lo “está investigando”. Dentro de las indagatorias se documentó que la Policía Estatal Preventiva sabía desde la noche del 8 de julio que iban a persuadir una protesta social en el puente de San Bernardino Chalchihuapan y que el secretario de seguridad Pública siempre estuvo al mando del operativo. ¿Hace falta más investigación?

De parte del ombudsman la  burla consiste en excluir de toda culpa directa al gobernador Rafael Moreno Valle y al titular de la secretaría de Gobernación Luis Maldonado Venegas. Cuando es del conocimiento público que en Puebla no se mueve la hoja de un árbol sin la autorización del “señor de los fuertes”. Y por otro lado que el encargado de sostener un dialogo con los ciudadanos inconformes, es el secretario de Gobernación, quien no cumplió su función y posteriormente, con una falta absoluta de tacto político, insultó a los presidentes auxiliares llamándolos “perritos”.

Segunda: Que tome las medidas necesarias para la creación de una fiscalía especial para la investigación de los hechos ocurridos el 9 de julio de 2014 en el municipio de Ocoyucan, Puebla, designada bajo su más estricta responsabilidad.

La burla de Plascencia fue solicitar que se investigaran los hechos denunciados, después de que la CNDH había realizado una investigación muy amplia (26 Solicitudes de Información, 196 Entrevistas, 49 Visitas e Inspecciones Oculares, 67 Servicios de Atención Victimológica, 67 Certificaciones Médicas, 62 Mecánicas de Lesiones, 59 Dictámenes Periciales, siete consultas de Archivos Públicos y 35 comunicaciones telefónicas)  lo que concluyó con sus recomendaciones y poner bajo el mando de las autoridades responsables la fiscalía especial es un menosprecio a la inteligencia de los poblanos.

El gobernador envió a Víctor Carrancá (responsable de las violaciones) a tomarle la protesta a un ex subordinado suyo José Antonio Pérez Bravo, para que lo investigue. Además, el nuevo fiscal, en el caso de la activista Digna Ochoa, asesinada hace 13 años, concluyó que ésta se quitó la vida a pesar de tener tres balazos en su cuerpo.

Tercera: Que instruya a quien corresponda para que se reparen los daños causados a las víctimas y a sus familiares en los términos más amplios y de manera integral, acorde con lo que establecen los estándares internacionales en la materia y la Ley General de  Víctimas.

Hasta la fecha no ha habido ni siquiera un acercamiento de las autoridades, con los lesionados o con los familiares del niño asesinado. La madre de José Luis declaró que interpondrá una denuncia penal contra Rafael Moreno Valle por el asesinato de su hijo y al final de la marcha de protesta del día 18 del presente mes, quemó un monigote que era la imagen del gobernador.

Cuarta: Dadas las condiciones de (ingobernabilidad) de esa entidad federativa, en la que permanentemente hay expresiones de la sociedad demandando necesidades colectivas, gire instrucciones para que se implementen mecanismos efectivos para su atención, que privilegien el diálogo y el respeto a los derechos humanos.

Después de esta recomendación el secretario de gobernación citó a los presidentes auxiliares que, defendiendo los usos y costumbres de sus representados, se oponen a la centralización de sus registros civiles: les cantó la canción de los perritos diciendo que ahora ya sólo quedaban pocos inconformes.

Quinta: Que en el contexto anterior, instruya a quien corresponda para implementar una estrategia para la atención de las demandas sociales en el estado de Puebla que contemple la solución pacífica de los conflictos y se abstenga de criminalizar la protesta social.

En los conflictos que se han manifestado por la oposición de los habitantes de las Cholulas a que destruyan su patrimonio cultural y sus costumbres religiosas en aras de construir más pasos de fierros blancos, laguitos artificiales y fuentes bailarinas, amén de concesiones de restaurantes agringados que no llamaran la atención de ningún turista,  que los tiene en gran cantidad  en sus ciudades, el gobernador se ha limitado a dejarles la responsabilidad a los presidentes municipales y llamarlos en privado para ordenarles que cumplan con su capricho.

La respuesta de los cholultecas fue llamar a los habitantes a bajar a la Virgen de los Remedios para que los ayude contra las expropiaciones que se hicieron después de modificar a la baja el catastro y sin que se compruebe la utilidad pública. La gente llevó a cabo una manifestación religiosa acompañada de “panzones”, una de estas figuras nombrada como “RafaelaMV”, figura que fue quemada como señala la tradición. Atentar contra las tradiciones y la religiosidad de un pueblo es una actitud que puede tener consecuencias muy graves.

Sexta: Que instruya a quien corresponda para que ofrezca una disculpa institucional a las víctimas y a sus familiares  por los agravios generados por los servidores públicos de las dependencias a su cargo (Y siguiendo sus instrucciones).

Desde luego, dada la soberbia que lo identifica, el gobernador nunca dará una disculpa en forma personal a nadie. Probablemente envié a Juan Pablo Piña, hijo de un gobernador priista que menospreció y persiguió a muchos líderes sociales (Simitrio y Samuel Malpica, entre otros), pero que es cuate de Raúl Plascencia. O Tomando en cuenta que no existe separación de poderes en Puebla, le dé instrucciones a Susana Riestra para que lo haga de manera muy modosita y con cara de circunstancia.

Octava: Que instruya para que se colabore con esta Comisión Nacional en el trámite de la queja que se promueva ante el Órgano de Control de la Secretaría de Seguridad Pública, en contra de los servidores que intervinieron en los hechos.

Desde luego esto no se ha efectuado y esperan la “investigación” de la Fiscalía a modo porque obedece las órdenes del Procurador que a su vez las recibe de Moreno Valle.

Novena: Que se colabore con esta Comisión en el trámite de la queja que se promueva ante el órgano interno de Control de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Puebla, en contra de los servidores públicos que intervinieron en los hechos.

Hasta México resuenan las carcajadas del Procurador, ya que su subordinado nunca lo encontrará responsable de ningún ilícito, pues la Comisión, burlándose de los poblanos, puso bajo su mando una investigación que ellos ya habían realizado y en donde se le encontró culpable.

Al respecto Luis Maldonado ha declarado que la versión de que la muerte del menor fue causada por la onda expansiva de un cohetón lanzado por los propios manifestantes, no fue de la autoría de Carrancá (a pesar de haberla difundido en todos los medios de comunicación), sino de la policía federal que así lo dictaminó. Bueno, también se le olvidó decir que los “peritos” habían sido subordinados de Facundo Rosas cuando éste proyectó su fama pública, mala por cierto (normalistas de Guerrero).

Décima: Que instruya para que se colabore con “esta Comisión en la presentación y seguimiento, de la denuncia de hechos que se formule ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de Puebla en contra de los servidores públicos involucrados”.

Más carcajadas del Procurador. Y el agradecimiento del gobernador a Raúl Plascencia, quien ayudó en la redacción de la #Ley Bala a la que, una vez legislada, le propinó toda clase de halagos: ocurrió el día vino a Puebla a recibir los reconocimientos del gobernador Rafael Moreno Valle y la Universidad Autónoma de Puebla.

Onceava: Que se diseñe e imparta un programa integral de capacitación y formación en derechos humanos dirigido a los servidores públicos, que ponga especial énfasis en el uso legítimo en la fuerza por parte de los elementos de las instituciones policiales del Estado de Puebla.

Por sentido común y responsabilidad pública, esto no era necesario que se recomendara: antes de enviar a los policías a disolver una manifestación y dotarles de cartuchos de gases lacrimógenos caducos, se les debió haber indicado cómo usarlos; es decir, decirles que los lanzaran hacia arriba para que hicieran una parábola antes de chocar y estallar en el suelo y no, como lo hicieron, directamente al cuerpo de los manifestantes. Por ello las heridas graves a varios ciudadanos y la muerte del niño.

El titular de la Comisión, Raúl Plascencia, advirtió que si el mandatario estatal incumple con la recomendación, solicitará un juicio político con base en sus nuevas atribuciones. Es obvio que nunca lo hará, no por carecer de elementos sino debido a su complicidad, digamos que aparente.

Lo único que nos queda es esperar que la onda expansiva que lesionó brutalmente la imagen de Rafael Moreno Valle, lo sensibilice para que respete a sus gobernados, aunque sólo sea por conveniencia política.

alvarezenriqueta@hotmail.com

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Surrealismo: Moreno Valle ¿en crisis?


Por Alejandro C. Manjarrez
Rafael Moreno Valle ha logrado que esta época se parezca a la de su abuelo. Tal vez lo hizo impulsado por la herencia genética sin tomar en cuenta los antecedentes que, después de aquellos aciagos días, hicieron de Puebla un estado pacífico cuyos ciudadanos decidieron otorgar el beneficio de la duda a los gobernadores.
Veamos pues los antecedentes arbitrariamente resumidos, mismos que podrían servir de marco al “cuadro surrealista“ pintado con brochazos políticos, obra que después comentaré:
Fiel a su estilo conciliador, don Alfredo Toxqui Fernández de Lara logró calmar al estado para dejar la mesa puesta a Guillermo Jiménez Morales, el serrano que gobernó a los poblanos basándose en la interacción con los diversos sectores de la sociedad: Guillermo preguntó, escuchó, cruzó la información y actuó en consecuencia apoyándose en su equipo de políticos, asesores y administradores, los cuales, excepto uno, eran de origen poblano.
Después llegó Mariano Piña Olaya cuyo desarraigo lo obligó a delegar las funciones políticas en Alberto Jiménez Morales, un hombre hábil, mañoso y útil para el objetivo económico de Mariano. Los negocios del poder enturbiaron el panorama; la Universidad pública se alebrestó; hubo presos políticos y ocurrieron crímenes extraños. Sin embargo, no se alteró la tranquilidad social gracias a la mano negra y tersa del a la sazón gobernador de facto, o sea Don Alberto, como le decían y siguen diciéndole los beneficiarios de su estilo político–comercial.
Manuel Bartlett Díaz fue declarado gobernador. La fama de duro que le precedía puso quietos a los grupos de presión, incluidos los empresariales que cayeron bajo el influjo de la administración piñaolayista: perdieron el dinero pagado bajo de cuerda para beneficiarse con los negocios inmobiliarios, transacciones que, por chuecas, al final del día resultaron fallidas. Manuel repartió el presupuesto entre los poblanos, decisión que le permitió enfrentar con éxito a los panistas que entonces enarbolaban la bandera de la democracia y la honestidad política.
Obligado a borrar la mala fama que le ocasionó la “caída del sistema“, Bartlett decidió democratizar la sucesión, circunstancia que benefició a Melquiades Morales Flores. Gracias a ello, el hombre de Chalchicomula ganó la elección interna ayudado por sus miles de compadres. Cumplía así el sueño de convertirse en candidato primero y después en gobernador de Puebla.
Melquiades Morales repartió el poder pero nunca perdió su control. Siempre escuchó, ponderó y tomó decisiones buscando no alterar los equilibrios que permiten llevar la fiesta en paz. De ello se aprovechó Mario Marín Torres para controlar los hilos del PRI y obtener la postulación que lo hizo gobernador.
Mario se despachó con la cuchara grande cuidándose de no lesionar a quienes podrían ser adversarios peligrosos. Favoreció a sus cuates sí, pero evitó trastocar los intereses de grupos y personas ajenas a su círculo de negocios. Ejerció el poder de acuerdo con las enseñanzas de quienes habían sido sus jefes, maestros y en algún caso paradigma, entre ellos Alberto Jiménez, Manuel Bartlett y Melquiades Morales. Diría el ranchero: se llevó hasta el mecate pero los jodidos le aplaudieron.
Ahora lo actual; lo que produjo la caída de la imagen de Rafael Moreno Valle cuya preocupación es limpiar su prestigio con las aguas negras enturbiadas por algunos de sus colaboradores.
El caos
Rafael le arrebató el poder al PRI valiéndose del tejemaneje electoral que le aprendió a Melquiades. Llegó al gobierno, desenvainó la espada y empezó a cortar cabezas. Además mutiló miembros, cercenó cuerpos, amputó tentáculos y se alió con los enemigos del PRI, el partido que lo había adoptado por ser él nieto e hijo de priistas de postín y/o beneficiaros de la época dorada de la corrupción institucional.
Una vez entronizado, Rafael utilizó a sus aliados y decidió no preguntar y menos aun escuchar o cruzar la información. Para qué si ya tenía agarrado de las orejas al dios de Los Pinos y asida de la cola a la diabla del SNTE: El presidente Calderón había convalidado su proyecto. Y la maestra Elba Ester Gordillo lo arropó con su manto financiero entretejido con el dinero producto de su poder magisterial y político.
Con esa dupla como respaldo se animó a correr a los “marinistas“ que para él lo eran simplemente porque trabajaban en el gobierno. De un plumazo, o sea en un minuto, determinó el futuro de las primeras tres mil personas que sufrieron las consecuencias que conlleva el quedarse sin empleo. No quería orejas ni ojos que oyeran u observaran lo que ocurriría en las entrañas de su gobierno.
Los servidores públicos de nivel medio y alto fueron suplidos por fuereños que llegaron a la entidad decididos a resolver su futuro aprovechándose de los beneficios que ofrecía el morenovallismo, canonjías jurídicamente diseñadas para ocultar el favoritismo y los privilegios financieros que Dracón tacharía de corruptelas.
De otro plumazo se eliminaron del padrón gubernamental a los constructores poblanos supliéndolos con empresarios de la construcción ajenos al estado, pero bien motivados por los negocios que ofrecía el gobierno de Rafael Moreno Valle.
Los partidos políticos fueron traicionados por aquellos dirigentes que aceptaron formar parte de la quinta columna creada por el gobierno, precisamente para eliminar la fuerza y presencia de la oposición.
Se llevaron a cabo obras urbanas sin tomar en cuenta a la comunidad. A nadie le preguntaron su opinión. Cerraron calles, inventaron vías alternas sin proyecto de impacto social inmediato. Horadaron colonias. Asimismo, después de modificar el catastro para pagar indemnizaciones ridículas, expropiaron propiedades, alteraron el sitio y en consecuencia el patrimonio arqueológico de Cholula. También “cercaron“ zonas escolares, dejaron sin ingresos a cientos de comercios y, desafortunadamente, sin chamba a los empleados de los negocios que quebraron por estar incomunicados.
El Congreso a modo modificó las leyes para que el gobierno expropiara tierras, metiera a la cárcel a los lideres sociales y quitara del camino cualquier tipo de oposición. Ello además de legislar la malhadada Ley Bala cuya esencia –según trascendió– fue redactada por quien firmó la controvertida Recomendación de la CNDH sobre el caso Chalchihuapan. Y lo peor: trataron de engañar al pueblo con patrañas como la de la onda explosiva, por citar un ejemplo.

El panorama
Hoy hay miles de ciudadanos sin empleo y decenas de constructores en crisis; y cientos de comerciantes afectados; y miles empleados que se quedaron sin trabajo; y muchos padres de familia que sufrieron la caída de su nivel de vida; y un montón de políticos desplazados; y cientos de miles pobres que comparten con los campesinos el atole con el dedo; y un millar de autoridades municipales amenazadas con el garrote de la ley. Hay que agregar la prohibición tácita a la libertad para manifestarse, así como el control de los medios de comunicación y periodistas que abandonaron la ética por servir o servirse del gobierno. A ello adicione el lector el hecho de que la propaganda oficial parece diseñada por un émulo de Walt Disney.
En estas aguas navega Moreno Valle, el capitán del barco cuya tripulación no se atreve a decirle la verdad. Temen enojarlo y que les quite la chamba. Bueno tal vez haya por ahí algunos que ya hayan visto los barruntos de la tormenta que se aproxima pero, por aquello de las dudas y represalias, prefieran quedarse callados.
¿Qué pasará?
Lo que ocurra depende, creo, del proyecto político del “nuevo“ PRI, el partido que, paradójicamente, por la comodina omisión de sus dirigentes, parece que navegará sobre la estela que forma el barco rafaeliano.

@replicaalex